Dejando volar la imaginación
Dejando volar sus alas, sus deseos y esperanzas decidió dejar todo, por cumplir un solo sueño: acercarse a él con su corona de mariposas rosas, con ganas de ser suya, con su vestido de ensueño y sus días de niña ya formando parte del pasado.
Quiso mirarse al espejo y ver más que un capricho, quiso ver más allá y lo vio claro: uno + uno + eso que llaman eterno y resultó ser amor.
Pensativa y serena dejó a un lado sus miedos y firme en su empeño decidió ser feliz de la única manera que sabía podía serlo…
Ella era reina de un solo corazón, no quería más. Uno, entero y sin condiciones.
Dio el primer paso hacia la libertad, lo que supuso hacerse esclava de lo qué quería, por qué quería y cómo ella quería.
Una mirada, una belleza y un gesto que no necesitan de palabras que lo acompañen.
Faraona de sus deseos, esperaba a ser descubierta por aquel que suyos había convertido todos sus pensamientos.
De una tierra castiza, auténtica y profunda llegó una paloma blanca con sombrero de copa y una copla en el alma: si quiero.
Una sesión fotográfica inolvidable de la mano de d-photo, con diseños de Suma Cruz que engrandecen a una novia con vestidos de Navascués y una historia que contar con cada una de ellas.
Joyas: Yanes
Fuente: envidienmiboda
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